Revista Compartir. “Vivíamos al límite de nuestras posibilidades físicas y mentales”
Dra. Yolanda Meije, jefa del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Barcelona
“Vivíamos al límite de nuestras posibilidades físicas y mentales”
La doctora Meije relata cómo han vivido los profesionales del Hospital de Barcelona la pandemia, desde que se conocieron los primeros casos hasta que los ingresos por el Covid-19 alcanzaron los 200 en un solo día.
La doctora Yolanda Meije, jefa del Servicio de Medicina Interna del Hospital de Barcelona, escribió un diario de la crisis sanitaria des- de que el 31 de diciembre de 2019 se notificó la existencia en Wuhan de un número importante de casos de neumonía de causa desconocida. El 7 de enero del 2020 el virus ya fue identificado como un nuevo coro- navirus, el SARS-CoV2, y los casos empezaron a multiplicarse durante el mes de enero.
Pocos días después, el grupo de la Comisión de Infecciosas del Hos- pital de Barcelona ya organizó dos charlas informativas. Poco se sabía de ese virus entonces, solo los ante- cedentes de otros seis coronavirus infectivos para el hombre y algunos de los síntomas que provocaba. “En aquella época nada nos hacía pensar que este problema pudiera también ser nuestro y menos en la medida en la que luego lo hemos sufrido”, afirma la doctora Meije.
AISLAMIENTO
Pero con la escalada de los casos en China y el salto del virus a Ita- lia, desde el Hospital de Barcelona se tomó la decisión de “aislar a to- dos los pacientes que ingresaban con síntomas respiratorios hasta poder descartar una infección por SARS-CoV2. La preocupación de un brote nosocomial nos hizo tomar una medida que en aquel momento
ningún hospital estaba adoptando y que luego nos ha permitido evitar un mayor número de casos entre el personal sanitario”, reconoce Mei- je. Además, se constituyó un comité científico para abordar el problema de la epidemia y se diseñó el pri- mer protocolo para el aislamiento y manejo de pacientes Covid en el hospital, que llegó a tener hasta 12 versiones entre marzo y abril.
El 7 de marzo ingresó en la UCI del hospital el primer caso de Co- vid-19 y “en los siguientes días su- frimos un auténtico tsunami de pa- cientes”, con 40 ingresos diarios. El centro pasó a ser un hospital Covid “y en un mismo día llegamos a tener más de 200 pacientes ingresados”, recuerda la doctora.
“Durante aquellos días no tuvimos ni tiempo de pensar o entender qué estaba pasan- do, no vivíamos el presente, vivíamos al minuto, cada día era más duro que el anterior y vivíamos al límite de nuestras posibilidades físicas y menta- les”, dice Meije. El hospital se reorganizó y desde el Servicio de Medicina Interna se pidió la colaboración de médicos de las distintas áreas y especiali- dades del hospital y de Assis- tència Sanitària.
SOLIDARIDAD
Para la doctora Meije, “lo más duro era ver a los pacientes su- friendo. Allí estaban represen- tados nuestros padres, abuelos, que siempre nos han cuidado y ahora les tocaba estar allí
solos, vulnerables ante algo para lo que nadie estaba preparado”. Y pese a todo, destaca la unión de todos para hacer frente a la situación. “La soli- daridad entre compañeros de todo el hospital en aquellos días es algo que nunca vamos a olvidar. Había una sensación continua entre el llanto y el agradecimiento difícil de explicar y había algo que, por encima de todo, nos mantenía despiertos y nos lleva- ba en volandas ante el agotamiento extremo: la absoluta necesidad de creer en la magia de que, sin saber cómo o de qué forma, saldríamos de esta todos juntos”.
